Zonas y Ubicación

Explora la naturaleza en su variedad de formas

LAGO
BOSQUE
CORDILLERA
COSTA

Zona Lago

El apacible Lago Tepuhueico se ubica al centro de la Isla Grande de Chiloé. A pesar de su escala, 14 km² de superficie, es uno de los lagos menos habitados e intervenidos de la isla, consolidando así una reserva natural de flora y fauna nativa. Sus aguas fluyen a través del Río Bravo, configurando una imponente cascada para finalmente tomar el impulso que las lleva a decantar en el Lago Huillinco.

Zona Bosque

Entre el lago y la cordillera se encuentra la zona más inexplorada del parque. Bosques vírgenes y siempre verdes, cuya densidad invita al descubrimiento de una amplia gama de flora y fauna nativa. Estos bosques se caracterizan por su dinamismo y variedad de aromas. Se les suele denominar ‘sociedad de bosques’, puesto que albergan ejemplares en distintas etapas de maduración que, en su proceso evolutivo, han negociado un equilibrio que ha consolidado su subsistencia. Esta maravillosa área del parque es accesible a través de Huillinco, lo que facilita la entrada a este mundo verde y misterioso.

Zona Cordillera

En medio del Parque, a 200 metros sobre el nivel del mar, se ubica la cordillera de Pirulil. Esta franja de 10 Km de ancho se conforma por bosques achaparrados, dominados por tepúes y canelos. En las cimas se forman mesetas saturadas de agua que dan origen a turberas. Su paisaje de musgos bajos es acompañado de cipreses milenarios que, al morir, dejan expuestos sus troncos erguidos en variadas formas y tamaños. A la belleza escénica del conjunto se le conoce coloquialmente  como  el «El valle de las esculturas».

Zona Costa

La singularidad del paisaje de la costa abierta de Chiloé está dada por su geografía. Desfiladeros abruptos esculpidos por un mar impetuoso construyen la escena, mientras que piedras fósiles nos hablan de su pasado geológico. Los vientos del Pacífico modelan los bosques achaparrados y las dunas de arena blanca. Los ríos que nacen en la cordillera del parque descienden hacia la costa, dando origen a lagunas costeras donde confluyen las aves marinas con la avifauna característica del bosque interior. La ligereza de la vegetación favorece el avistamiento. Este paisaje espectacular es accesible a través de Cucao, una puerta de entrada al mundo natural de la costa chilota.